¿Qué es la osteocondritis?
Cuando oímos hablar a un deportista que fue al médico y éste le dijo con voz ceremoniosa: ¡señor, usted tiene osteocondritis! , uno como paciente no sabe si se saco la lotería o le dijeron una grosería, pero al fin de cuentas lo más seguro es que no entendamos de que nos están hablando y es por ello que ahora me gustaría describirles brevemente de que trata esta patología médica.
Los extremos de nuestras articulaciones están recubiertos por un cartílago que permite que entre un hueso y otro, la superficie de deslizamiento sea lo mas lisa posible. Esta superficie lisa hace que junto con otros elementos y el líquido sinovial de la articulación, estos extremos se desplazan entre sí, suavemente disminuyendo al mínimo la fricción que pueda haber y con ello dando un funcionamiento perfecto de nuestro organismo. Con el venir de los años y el desgaste natural de nuestro organismo, además de las lesiones, este cartílago se va desgastando. En algunos casos desaparece y en otros por lesiones o bien tratamiento mal dados se van despegando pedazos con lo que la superficie ya no esta totalmente lisa y hagan de cuenta que es del tipo empedrado (se perdió el cartílago) y otras partes todavía tienen asfalto (cartílago). Este tipo de cartílago es increíblemente resistente pero lamentablemente también llega a lesionarse.
Les voy a poner un par de ejemplos de como podemos lesionarnos este cartílago, recordando primero que se encuentra en todos los extremos de nuestros huesos y en las articulaciones mayores es donde se pueden ver más fácilmente las lesiones. Hace unos 10 a 20 años cuando un atleta se lesionaba los meniscos era algo así como que le daban los santos óleos y su carrera deportiva ya estaba muerta. Pues bien en aquellos tiempos los meniscos se quitaban completamente, no importando cuánta era la cantidad del menisco que se había lesionado y con ello le quitaban el "empaque" o "amortiguador" a la rodilla. Generalmente no nos decían que hiciéramos otro tipo de ejercicio en el cual no le pusiéramos mucha carga a la rodilla y nos dejaban hacer lo mismo. Quince o veinte años después, los extremos de los huesos que es donde se encuentra el cartílago con el golpeteo y la actividad física se ha desgastado y la rodilla empieza además de deformarse, a doler y a inflamarse. Lo que sucede es que tiene osteocondritis (que es el desgaste del cartílago) y la inflamación es la respuesta de la rodilla para que no se siga lastimando. Otro caso es el de cuando tenemos una caída sobre las rodillas y aunque nosotros no lo veamos empezamos a sentir que hay "algo raro" detrás de la rótula, que nos ocasiona dolor o molestia sobre todo cuando subimos o bajamos escaleras, es decir, al flexionar las rodillas, y el cuadro clínico es el mismo; se inflama la rodilla y duele. La osteocondritis es frecuente en personas que han trabajado mucho o en atletas que han tenido lesiones que no se han atendido a tiempo. Por supuesto por el proceso de envejecimiento nosotros llegamos a tener cierto grado de osteocondritis o desgaste en nuestras articulaciones, por lo que es cierto aquel dicho que dice "todo por servir se acaba".

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